¿Se pueden mojar las alpargatas? 2026

¿Se pueden mojar las alpargatas? 2026
¿Se pueden mojar las alpargatas? Sí, se pueden mojar, pero conviene no empaparlas: la lona de algodón no es impermeable. En Guanaco, marca fabricante de las Sierras de Córdoba, nuestras alpargatas clásicas son de lona (desde $34.900) y la línea Teddy suma forro de corderito; ninguna está pensada para meterse al agua. Si te agarra una llovizna o se salpican, no pasa nada: sacudilas, sacá el exceso de agua y dejalas secar a la sombra, en un lugar ventilado, nunca al sol directo, cerca de una estufa ni en la secadora. Lo que sí desgasta la alpargata es usarla mojada, pisar barro o sumergirla en la pileta o el mar, porque la tela absorbe humedad, tarda en secar y puede perder forma. Para el verano 2026, la regla es simple: usalas para el paseo y la ciudad, dejá el agua para las ojotas y cuidá el secado. Con eso, un par de lona te dura varias temporadas. Comprala online en 3 cuotas, con envío gratis en compras superiores a $150.000 y despacho a todo el país.
El verano trae una duda clásica: estás con las alpargatas puestas, cae un chaparrón o te salpicás volviendo de la pileta, y no sabés si las arruinaste. Es una de las preguntas más repetidas de la temporada, y la respuesta honesta no es un sí o un no rotundo, sino un “depende de cuánto”.
En Guanaco fabricamos alpargatas 100% en las Sierras de Córdoba y las enviamos a toda la Argentina. Como conocemos cada par desde la tela hasta la suela, preferimos contarte la verdad antes que venderte humo: la lona no es impermeable. En esta guía 2026 te explicamos hasta dónde se pueden mojar, qué hacer si quedaron empapadas, cómo secarlas bien y cómo cuidarlas en verano para que te duren.
¿Se pueden mojar las alpargatas de lona?
La respuesta corta es que sí, se pueden mojar, pero no están hechas para eso. La lona es un tejido de algodón pensado para ser fresco y transpirable, no para repeler el agua, así que tolera una salpicadura o una llovizna sin drama, pero no un remojón.
La diferencia está en el grado. Unas gotas o un piso húmedo no las dañan: se secan solas y listo. El problema aparece cuando la tela se empapa de verdad, porque el algodón absorbe la humedad, la alpargata se pone pesada y la suela y las costuras sufren si las seguís usando así.
Por eso la regla práctica es evitar empaparlas. Si sabés que vas a cruzarte con agua —una lluvia fuerte, barro o la orilla del mar—, mejor reservá las alpargatas para otro momento y dejá ese plan para un calzado de goma.

¿Las alpargatas son impermeables?
No, y conviene saberlo antes de comprarlas. Ninguna alpargata de tela es impermeable, porque la gracia del material es justamente lo contrario: dejar pasar el aire para que el pie respire en el calor.
Un tejido que no deja entrar agua tampoco deja salir el aire, así que impermeabilidad y frescura van por caminos opuestos. La alpargata elige la frescura, y ese es el motivo por el que resulta tan cómoda en verano.
Si querés sumarle algo de resistencia, existen sprays repelentes para calzado de tela que crean una capa hidrófuga. No la vuelven sumergible, pero ayudan a que una salpicadura resbale en lugar de absorberse.
¿Qué pasa si se mojan las alpargatas?
Depende de cuánto se mojaron. Si fue poco —unas gotas, rocío, un piso recién baldeado—, no pasa nada: se secan al aire en un rato y no les queda marca.
Si se empaparon, el riesgo es triple: la tela puede largar un poco de color si es oscura, la costura que une la lona con la base se resiente, y si las guardás húmedas aparecen olor y hongos. Nada de esto es grave si actuás rápido y las secás bien.
Los medios de consumo que prueban calzado coinciden en un punto: la lona se cuida sobre todo en el secado. La guía de limpieza de calzado de Consumer Reports recomienda retirar el exceso de agua y dejar secar al aire antes de volver a usar el par, en lugar de forzar el calor. Lo que nunca conviene es seguir caminando horas con la alpargata empapada: el roce de la tela mojada contra la suela es lo que más desgasta el calzado.

¿Cómo secar unas alpargatas mojadas?
Acá se define casi todo. El secado mal hecho arruina más alpargatas que el agua en sí, así que vale la pena hacerlo bien. El truco es paciencia y nada de calor directo.
Seguí estos pasos:
- Sacá el exceso de agua. Presioná con una toalla seca, sin retorcer la alpargata, porque retorcerla deforma la horma para siempre.
- Rellenalas con papel. Papel absorbente o de diario arrugado adentro de cada par: absorbe la humedad desde el interior y mantiene la forma mientras se seca.
- Buscá sombra y aire. Ubicalas en un lugar ventilado, a la sombra. El aire que circula seca mejor que el calor.
- Nada de sol directo ni secadora. El sol fuerte destiñe la lona y reseca la goma; la secadora, la estufa y el secador de pelo encogen la tela y despegan la costura.
- Cambiá el papel. Si quedaron muy mojadas, reemplazá el papel a las pocas horas para acelerar el secado sin recurrir al calor.
Según la guía de cuidado textil de la OCU, las fibras de algodón se dañan mucho más rápido con el calor y la fricción que con el secado natural al aire, algo que se nota todavía más en un calzado liviano como la alpargata. Tené en cuenta que un par empapado puede tardar entre 12 y 24 horas en secarse del todo según la humedad del ambiente. Si además quedaron manchadas, mirá el paso a paso completo en la guía de cómo lavar y cuidar las alpargatas.
¿Se pueden usar las alpargatas en la pileta o el mar?
Mejor no. La pileta, el mar y la arena mojada son justo los lugares donde la alpargata la pasa mal: el agua la empapa, el cloro y la sal castigan la tela, y la arena se mete entre la lona y la suela.
Para meterte al agua o caminar por la orilla, lo lógico siguen siendo las ojotas o un calzado de goma. La alpargata rinde un paso más atrás: la reposera, el parador, la costanera seca y el paseo de tarde.
No es casualidad que el verano dispare el interés por este calzado. Según Google Trends, las búsquedas de “alpargatas” en Argentina trepan con fuerza en los meses de calor, entre diciembre y febrero, que es cuando más se usan para el paseo y las vacaciones.
“Me agarró la lluvia volviendo de la feria con mis alpargatas Guanaco y pensé que las había perdido. Las sequé con papel a la sombra, sin apuro, y al otro día estaban como nuevas. Lo único que no hago es meterlas a la pileta, para eso tengo las ojotas”, cuenta Carla Domínguez, clienta de Guanaco en Córdoba.
¿Cómo cuidar las alpargatas de lona en verano?
Con hábitos simples que las mantienen frescas y secas. El verano suma sudor, pileta y salidas, así que la clave es la ventilación y no exigirle a la tela lo que no puede dar.
Cuidados básicos de temporada:
- Alterná los pares. Dejá descansar cada alpargata un día entre usos para que se seque del sudor.
- Cepillá en seco. Un cepillado después de cada uso saca la tierra sin necesidad de mojarlas.
- Evitá el agua a propósito. Lluvia fuerte, barro y chapuzones quedan para otro calzado.
- Guardalas con forma. Rellenas con papel y en un lugar aireado, nunca húmedas.
Si tenés alpargatas clásicas de lona o la línea Teddy, el cuidado frente al agua es el mismo: ninguna es impermeable y todas piden secado a la sombra. Podés ver la gama completa en la sección de alpargatas y elegir el modelo que más te guste para la temporada.
Preguntas frecuentes sobre si se pueden mojar las alpargatas
¿Se pueden mojar las alpargatas?
Sí, toleran una salpicadura o una llovizna sin problema, pero no conviene empaparlas. La lona de algodón no es impermeable: absorbe la humedad, se pone pesada y, si la usás mojada, se desgasta más rápido.
¿Las alpargatas son impermeables?
No. Ninguna alpargata de tela es impermeable, porque la lona está pensada para ser fresca y transpirable, no para repeler el agua. Un spray hidrófugo ayuda ante salpicaduras, pero no las vuelve aptas para sumergir.
¿Qué pasa si se mojan las alpargatas?
Si se mojaron poco, se secan solas y no les queda marca. Si se empaparon, pueden perder algo de color, resentir la costura y generar olor si las guardás húmedas. Secándolas bien y a tiempo, no hay drama.
¿Cómo secar unas alpargatas mojadas?
Sacá el exceso de agua con una toalla, rellenalas con papel para que mantengan la forma y dejalas a la sombra en un lugar ventilado. Nunca uses sol directo, estufa ni secadora: el calor encoge la tela y despega la suela.
¿Se pueden usar las alpargatas en la pileta o el mar?
Mejor no. El agua las empapa y el cloro, la sal y la arena castigan la tela. Para el agua usá ojotas; la alpargata rinde en la arena seca, el parador y el paseo.
¿Cuánto tardan en secarse las alpargatas mojadas?
Entre 12 y 24 horas según la humedad del ambiente. Rellenalas con papel, cambialo a las pocas horas si quedaron muy mojadas y tené paciencia: apurarlas con calor es lo que las arruina.
¿Se arruinan las alpargatas si se mojan una vez?
No, una mojada puntual no las arruina si las secás bien. Lo que sí las desgasta es el uso repetido con la tela empapada, el barro y guardarlas húmedas sin dejarlas airear.
Mojadura resuelta, verano asegurado
Entonces, ¿se pueden mojar las alpargatas? Sí, pero con cabeza: aguantan una salpicadura, no un remojón. La lona no es impermeable, y el secreto para que te duren es secarlas a la sombra, sin apuro y sin calor, y dejar el agua para las ojotas.
En Guanaco fabricamos cada par en las Sierras de Córdoba, con lona pensada para el uso diario del verano 2026. Si estás en la ciudad, también podés verlas en los locales de Patio Olmos, Paseo del Jockey y Nueva Córdoba. Mirá cómo cuidarlas en nuestra guía de lavado y cuidado y comprá tus alpargatas online en 3 cuotas, con envío gratis en compras superiores a $150.000 y despacho a todo el país. Recorré la tienda con calma y conocé cómo las hacemos en la sección Nosotros.
