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Las alpargatas gauchas son el calzado tradicional del paisano y la gente de campo argentina: livianas, sobrias y de lona que respira, forman parte del atuendo criollo junto a la bombacha, la faja y el sombrero. En 2026 siguen tan vigentes como siempre, sobre todo en el interior y en las fiestas criollas, peñas, jineteadas y festivales folclóricos, donde son el complemento natural de la vestimenta de campo. No son un calzado de disfraz: son tradición viva que se usa todo el año, del trabajo al baile de una peña. Para lucir el estilo criollo conviene elegir modelos sobrios como Cooper, Andes, Malbec, Cacao o Dubai, en talles del 35 al 45. En Guanaco las fabricamos 100% en las Sierras de Córdoba y las enviamos a todo el interior del país.
En Guanaco fabricamos alpargatas en las Sierras de Córdoba, una provincia con raíz gaucha fuerte. Conocemos de cerca cómo la alpargata sigue presente en la vida del paisano cordobés: en el trabajo, en el descanso y cuando llega el momento de vestirse de criollo.
Este artículo no repasa el origen histórico de la alpargata, sino su rol hoy: como pieza viva de la tradición y del folclore. Vamos a ver qué la hace parte del vestir gaucho, cómo combinarla con la vestimenta de campo y por qué en 2026 sigue tan vigente.
Las alpargatas gauchas son las mismas alpargatas de lona y suela de yute que acompañan a la gente de campo desde hace generaciones. Lo “gaucho” no está en un modelo distinto, sino en el uso y en la identidad que cargan.
Cuando el paisano se las calza para andar el campo o para vestirse de criollo, la alpargata se vuelve parte de un atuendo con historia. Es un calzado sencillo, sin lujos, que combina con la sobriedad de la vestimenta tradicional y que en el interior todavía se ve a diario, ligado a la vida rural.

El gaucho usó siempre calzado simple y funcional, adaptado al trabajo con el caballo y la tierra. La bota de potro, la bota de caña y la alpargata convivieron según la tarea.
La alpargata ocupó el lugar del calzado liviano y fresco, ideal para el andar de a pie, el descanso y los días de calor. Por eso quedó tan asociada al paisano del interior, y hoy esa costumbre sigue viva.
El culto al gaucho es tan fuerte que en Argentina se celebra cada 6 de diciembre el Día Nacional del Gaucho, una tradición que, como recuerda Cadena 3, mantiene su vigencia en pueblos y ciudades de todo el país.
La alpargata es el cierre natural del atuendo criollo. Se lleva con la bombacha de campo, la camisa sobria, la faja o rastra y, según la ocasión, el chaleco o el poncho.
La clave está en la sobriedad: conviene una alpargata de tono tierra, negro o azul, que acompañe sin robar protagonismo al conjunto. Los colores estridentes quedan mejor para el uso urbano y de verano.
Para el uso diario del campo la lógica es la misma que explicamos en nuestra guía de alpargatas para el campo: comodidad, frescura y tonos que disimulen la tierra.

Porque nunca se fue. Mientras muchas prendas quedaron para el museo o el disfraz, la alpargata siguió usándose en la vida real del interior.
Esa continuidad es lo que la vuelve tradición viva y no folclore congelado. La usa el abuelo que tomó mate toda su vida en la galería y el nieto que baila una chacarera en la peña.
El folclore, además, goza de buena salud. Un dato de contexto: la Fiesta Nacional del Folklore de Cosquín, en Córdoba, reúne cada verano a más de 100.000 personas a lo largo de sus nueve lunas.
Sí, y son de las opciones más acertadas. Para una peña, una jineteada o un festival folclórico, acompañan el vestir criollo y aguantan bien las largas horas de baile y caminata.
Como resume Doña Marta Quiroga, bailarina de folclore en Jesús María: “Para una noche de peña no hay nada mejor. Con la bombacha y las alpargatas una baila cómoda hasta que sale el sol, y queda bien vestida a la criolla.”
La doma y el folclore están muy presentes en Córdoba. El Festival de Doma y Folklore de Jesús María es uno de los eventos criollos más importantes del país, y sobre la vigencia de esta cultura se puede leer en medios como La Voz del Interior, que cubre la agenda folclórica de la provincia.
Para el vestir de campo conviene ir a lo sobrio. En Guanaco los modelos más elegidos por quienes buscan ese estilo tradicional son cinco.
Los modelos Cooper, Andes, Malbec, Cacao y Dubai tienen tonos tierra que combinan de manera natural con la bombacha y el atuendo criollo. Son sencillos, sin estridencias, tal como pide la tradición.
Podés ver toda la línea en nuestras alpargatas clásicas, pensadas para el andar diario y también para vestirse de paisano. Si buscás algo con más abrigo para las noches frescas de festival, la línea Teddy suma comodidad sin perder el estilo simple de siempre.
El talle es lo primero. Nuestras alpargatas van del 35 al 45, con opciones para toda la familia criolla. Para el uso de campo y de baile conviene que el pie quede firme pero sin apretar, porque la lona cede con el andar.
Podés recorrer todos los diseños en nuestra tienda online y elegir con calma. Somos una marca cordobesa que fabrica para todo el país; conocé más en la sección Nosotros.
Fabricar en las Sierras de Córdoba nos conecta con la raíz criolla de la región. No copiamos un modelo genérico: pensamos un calzado sobrio, cómodo y fiel a la tradición del interior.
La alpargata es parte del patrimonio cultural del país, tan ligada al gaucho como la bombacha o el mate. El valor de estas costumbres se reconoce incluso desde el Estado, como refleja la agenda de tradiciones del Ministerio de Cultura de la Nación.
Si te interesa el recorrido de este calzado a lo largo del tiempo, lo contamos aparte en historia de la alpargata argentina. Acá el foco fue su presente: tradición gaucha viva, en el campo y en cada peña.
Son las alpargatas de lona tradicionales usadas por el paisano y la gente de campo argentina. Forman parte del atuendo criollo junto a la bombacha, la faja y el sombrero, y se usan tanto para el trabajo como para las fiestas criollas.
El gaucho usó históricamente calzado simple como la bota de potro, la bota de caña y la alpargata. La alpargata cumple el rol del calzado liviano y fresco, ideal para el andar de a pie y los días de calor.
Sí. Son cómodas para las largas horas de baile y caminata, y acompañan bien la vestimenta criolla. Conviene elegir modelos sobrios en tonos tierra para lucir el estilo tradicional.
Los modelos sobrios como Cooper, Andes, Malbec, Cacao y Dubai, por sus tonos tierra que combinan de forma natural con la bombacha y el atuendo criollo sin robar protagonismo al conjunto.
Sí, enviamos a todo el interior por Correo Argentino y Andreani. Tenemos envío a todo el país y el envío es gratis en compras superiores a $150.000.
Las clásicas arrancan desde $34.900 y la línea Teddy desde $38.900. Podés pagar en 3 cuotas sin interés con tarjeta.
En 2026 las alpargatas gauchas siguen siendo lo que fueron siempre: el calzado sencillo y noble del paisano, presente en el trabajo del campo y en cada peña.
Elegí tu par en nuestra tienda online con envío a todo el interior, o pasá por nuestras sucursales de Córdoba en Patio Olmos y Nueva Córdoba. Fabricadas 100% en las Sierras de Córdoba, con la raíz criolla de siempre.